Antes de comparar dos complementos alimenticios, conviene separar tres datos que no significan lo mismo: cuántas unidades contiene el envase, cuál es la dosis diaria indicada y qué cantidad de cada sustancia aporta esa dosis. Esta guía propone una lectura ordenada de la etiqueta para comparar información, no para decidir un tratamiento.
Los complementos alimenticios no son medicamentos ni sustituyen una dieta variada y equilibrada. La AESAN recuerda que deben utilizarse siguiendo las instrucciones y advertencias del etiquetado. Fuente: AESAN.
1. Diferencia el formato del envase de la dosis diaria
Una indicación como 60 cápsulas describe el contenido del bote. Por sí sola, no permite saber cuántos días durará. Para calcularlo necesitas consultar cuántas unidades indica el fabricante para el consumo diario.
Ejemplo ficticio de lectura, no pauta de uso: si un envase contiene 60 cápsulas y su etiqueta indica dos al día, contiene 30 dosis diarias. Si otro contiene 90 comprimidos y su etiqueta indica tres al día, también contiene 30 dosis. No se deben trasladar estos ejemplos a ningún producto real.
La operación es sencilla: unidades del envase divididas entre unidades de la dosis diaria indicada. Comprueba también si la información de cantidades está expresada por cápsula, por varias unidades o por la dosis diaria completa. La normativa específica española establece la declaración de las cantidades por dosis recomendada para consumo diario. Fuente: artículo 6 del Real Decreto 1487/2009.
2. Compara la misma sustancia y la misma unidad
No compares dos cifras hasta confirmar que hablan del mismo ingrediente y de la misma base de cálculo. Miligramos (mg) y microgramos (µg o mcg) no son equivalentes: 1 mg equivale a 1.000 microgramos.
Si una tabla declara 100 mg de una sustancia por dos cápsulas, corresponde aritméticamente a 50 mg por cápsula, siempre que ambas cápsulas sean iguales. Esa cuenta ayuda a entender la etiqueta; no autoriza a cambiar la dosis recomendada.
También conviene distinguir el nombre del ingrediente del nutriente que se declara. En un producto mineral, busca la cantidad del mineral identificada en la tabla y comprueba su fuente en la lista de ingredientes. No atribuyas automáticamente todo el peso de un compuesto al mineral que contiene.
3. Lee el porcentaje de valor de referencia sin convertirlo en una pauta personal
En vitaminas y minerales puedes encontrar un porcentaje del valor de referencia de nutrientes, abreviado como VRN. Es una referencia de etiquetado que permite relacionar la cantidad declarada con un valor de referencia; no expresa el porcentaje que absorberá tu organismo ni determina por sí solo lo que necesitas tomar. La cantidad absoluta y la dosis a la que corresponde siguen siendo necesarias para comparar. Fuente: etiquetado específico de vitaminas y minerales.
Un porcentaje mayor no demuestra, por sí solo, que una opción sea más adecuada para ti. No utilices una cifra destacada como sustituto de revisar el conjunto de la etiqueta.
4. Revisa la fórmula completa y las advertencias
No te quedes solo con el ingrediente destacado en la parte frontal. Lee también los demás ingredientes y las advertencias del envase, especialmente cuando tengas alergias o intolerancias. La AESAN recomienda seguir las instrucciones del fabricante y no superar las cantidades indicadas. Fuente: decálogo de consumo responsable.
Antes de combinar varios complementos, comprueba si repiten ingredientes. No sumes cantidades expresadas en unidades distintas ni consideres que los productos son compatibles solo porque se venden por separado. Si tomas medicación, estás embarazada o en lactancia, o tienes una enfermedad, consulta con un profesional sanitario antes de iniciar o combinar productos. Fuente: Comunidad de Madrid.
5. Magnesio bisglicinato: ¿120 o 240 cápsulas?
En Fitobotanic puedes consultar dos presentaciones de magnesio bisglicinato Solaray: 120 cápsulas vegetales (referencia 54901) y 240 cápsulas vegetales (referencia 89504). Esos números describen las unidades del envase; no indican los miligramos de magnesio por cápsula ni una pauta personal.
Selecciona la presentación concreta y compara su etiqueta: cantidad de magnesio declarada, unidades a las que corresponde esa cantidad, ingredientes y advertencias. No des por hecho que dos formatos tienen una fórmula idéntica solo porque comparten nombre.
Si falta la pauta, deja pendiente el cálculo. Sin las unidades diarias confirmadas para la presentación elegida no puedes calcular su duración ni su coste por dosis diaria. Marca ambos datos como «pendientes de verificación» y solicita la etiqueta vigente; no uses la pauta del otro formato para completar la comparación.
Para comparar el coste, utiliza el precio de la variante y las dosis diarias completas que declara su propia etiqueta. Consulta cómo calcular el coste por dosis diaria. Esa cuenta no demuestra equivalencia ni autoriza a cambiar el modo de empleo.
Para tu propia comparación, anota en cada caso el nombre completo, el fabricante, las unidades del envase, la dosis diaria indicada, la cantidad de cada sustancia por esa dosis y las advertencias. Si falta un dato o una fotografía no resulta legible, solicita la etiqueta vigente antes de decidir. No completes los huecos usando la fórmula de otro formato o de otro mercado.
Preguntas frecuentes al leer una etiqueta
¿Un bote con más cápsulas dura más?
No necesariamente. La duración depende también de las unidades que indique la etiqueta para cada día. Compara dosis diarias completas, no solo el tamaño del envase.
¿Cómo calculo el coste por dosis diaria?
Divide el precio del envase entre las dosis diarias completas que contiene, calculadas con las instrucciones del fabricante. Es una comparación económica: no demuestra equivalencia entre fórmulas ni permite cambiar la pauta para reducir el coste.
¿Qué hago si la ficha web y el envase no coinciden?
No combines las cantidades de ambas fuentes. Comprueba nombre, formato y referencia, y pide que se aclare la discrepancia antes de utilizar el producto. En Fitobotanic puedes contactar para solicitar información de una ficha o etiqueta.
Elegir con criterio empieza por entender la información
La comparación útil no busca la cifra más alta: busca información clara y comparable. Esta guía es educativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Los complementos no deben presentarse como productos para prevenir, tratar o curar enfermedades. Fuente: normas europeas de etiquetado.